El entusiasmo

  • La frase que traemos es de Gregorio Marañón, médico y escritor Español, que vivió entre 1887 y 1960. Dice así…

La capacidad de entusiasmo es signo de salud espiritual.

Sin duda que el entusiasmo es buena muestra de la salud espiritual… Una persona entusiasmada es una persona animada… y ánima, significa alma. Una persona sin entusiasmo es una persona desanimada… sin alma…

Esto me trae a la cabeza que en una ocasión, daba una conferencia ante unas 300 personas y alguien del público me preguntó: ¿Qué es el alma?… en ese momento me quedé callado, no supe que responder, pero justo al instante, después de elevarme interiormente y en silencio durante más o menos un segundo respondí inspirado y con entusiasmo: “el alma es el trocito de Dios que hay en ti”.

A lo que esta persona respondió, “Y si no creo en Dios” y añadí: “Es respetable que no creas en Dios, pero sigue estando en ti”.

La palabra con origen en el latín tardío viene de enthusiasmus y significa “Inspiración divina”, “arrebato”, “éxtasis”.

Esta voz está formada por “en + theos” (en + teos). “Teos” es Dios en griego, es decir, podemos traducirlo como “con Dios en él”.

El entusiasmo que a veces se apodera de nosotros, es una exaltación del ánimo, una especie de fervor que parece que viniera de fuera, de alguna fuerza superior a la nuestra… una especie de posesión divina.

Con esto quiero decir que el entusiasmo va ligado al alma de las personas, a su capacidad de elevarse para pedir fuerzas, tener empuje y capacidad de perseverar porque le dan un sentido a sus acciones y así fortalecen su espíritu.

Dice San Pablo: “todo lo puedo, en Cristo, que me fortalece”. ¿Por qué todo lo puedo? Porque si estoy en Dios tengo entusiasmo que es la habilidad que me da para enfrentarme con energía y optimismo y resolver cualquier problema.

Cuando tu alma está en paz, cuando tu espíritu descansa en Dios, tienes más fuerza para perseguir tus sueños; más entusiasmo, y con él eres capaz de lanzarte a cualquier aventura, soportar cualquier prueba, cualquier dificultad; de encarar cualquier situación de vida que se te presente.

El entusiasmo es una exaltación del ánimo, un fervor interior que parece venir de alguna fuerza superior a la nuestra.

¿Cómo de lleno de Dios estas?


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